La guerra en un catorce de febrero
la pierde el corazón en tu emboscada,
la gana el que despierto en madrugada
prefiere ser un gato aventurero.
Prefiero ser un lobo a tu cordero,
que el tal “San Valentín” provoca arcadas.
Las flores no son más que la coartada
que esconde el asesino en un “te quiero”.
Aromas la pasión, simulas besos,
la tarta y el café, que hasta tus huesos
me saben a un poema evocador.
En cambio, cuando asaltas de repente
dejando atrás las dudas y el presente
no existes más que tú a mi alrededor.©

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