¡Qué rabia!, pues mi ausencia me entristece
como un sábado santo de inventario,
como el lunes fatal de un funcionario…
me duele, no me pica… es que me escuece.
La voz de Santy Pérez se aparece
juglar, el cantautor del escenario
que rima con Javier en solitario:
con Krahe y con Batanero allá en sus trece.
Me siento traicionero de la trova,
locuaz que versifica con excusas
las ganas de zozobras y abrazar.
Mi falta en la platea me joroba.
Las sombras me delatan y me acusan.
Ya veis, pues “no todo va a ser follar”.©









