domingo, 25 de octubre de 2020

A LAS TRES, SON LAS DOS

A las tres, son las dos, de madrugada.

El reloj, ya no marca más las horas

de las noches que espero tu llamada,

de los besos que das cuando me ignoras.

 

Las agujas dibujan el momento

del desvelo de sueños encontrados

en tus manos con versos de lamento;

y en tus ojos reflejas mi pasado.

 

Yo no quiero jugar con mi destino,

ni tampoco mirar hacia un futuro

sin brindar con una copa de vino

 

que rebose deseos más impuros;

el presente es como lo imagino,

el pasado no importa ¡os lo juro!

©


©

 

 

 

miércoles, 14 de octubre de 2020

LOS LIBROS

 Los libros tienen algo de locura,

son viajes que te llegan al corazón,

son sueños que dibujan partituras,

son cuentos que se escriben sin razón.

 

Historias de amor y desconsuelo

en páginas en blanco por ilustrar.

Las noches de resaca sin desvelo,

finales que se terminan por librar.

 

De joven quiero ser Muñoz Molina,

pintar un “Juancaballos” galopando

los cerros desde el viejo Guadalquivir;

 

cantar viejas canciones de Sabina

que siempre nos terminan recordando

las ganas que nos sobran para vivir.

©


©

 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

CAPOTES Y BATAS BLANCAS

Al toreo con la que está cayendo,

con capotes que tapan batas blancas,

engañados siempre hasta las trancas

mientras sigue mucha gente muriendo.

 

El recibo del agua va subiendo,

lo pagamos a trancas y barrancas.

La ciudad en el pasado se estanca…

¡Espabila que ya hora va siendo!

 

Nos distraen con más circo y más panes

y el dinero de todos es de nadie,

más si el pueblo les paga sus desmanes.

 

En pandemia me sobran las corridas

pues más sangre es toda una barbarie,

y en los toros se hurgue en las heridas.©


©

 

martes, 15 de septiembre de 2020

ALGUNAS TARDES CON MARIO

La vida se compone de etapas,

más dulces o más tristes, de nostalgia,

de simples momentos y extravagancia,

de agarrarla fuerte por la solapa.

 

Don Mario nos decía con vehemencia:

Que el currículum son cinco escalones:

Usted nace, sufre y de las lecciones

aprende, ama y muere en la inclemencia.

 

Querido amigo de ojos tristes;

Tú nunca jamás te des por vencido,

aparta tus miedos, sólo son ruido

que juegan a vencerte y al despiste.

 

Porque nada es eterno en la vida,

ni los sueños, ni el deseo, ni el amor,

ni la pena, ni los llantos, ni el dolor,

ni siquiera el perdón de una herida.

 

No te rindas si cedes al fracaso,

no renuncies a luchar con firmeza,

a dejar aparcada la tristeza,

a dejar medio lleno siempre el vaso.

 

Que la distancia se mida en abrazos,

que el tiempo no detenga la ilusión,

que el tren no se detenga en la estación

del disfraz que construyo con retazos.

 

Porque yo, al contrario y viceversa

me encuentro subiendo las escaleras,

peldaños y promesas verdaderas

del engaño y la quimera perversa.

 

Que no existe rosa sin espinas,

ni mala lluvia que cien años dure,

ni mil verdades que por más te jure,

ni resacas de versos, ni pamplinas.

 

Sí se trata de salir adelante,

de dejar a un lado el pasado,

de volver a un presente olvidado,

de imaginar un futuro brillante.

 

Sí se trata de que nunca es tarde,

de caminar hacia el infinito,

de superar fangos, palmo a palmito,

de que nunca nos tomen por cobardes.©


©