martes, 31 de marzo de 2020

ESPINELAS DEL CONFINADO


En esta noche oscura,
recogido y confinado
por este virus malvado
que no sé si tiene cura,
ni vacunas con locura,
me dirijo con afecto,
sorprendido y circunspecto
al amigo y al vecino,
sin temor a ser cansino,
e intentando ser correcto.

Esta guerra la ganamos
por las buenas o las malas,
sin cohetes ni bengalas,
porque en casa nos quedamos.
Sin quererlo nos buscamos
y bailamos nuestra canción
al calor de un corazón
que no mata ni se muere,
al calor de quien te quiere,
y al cobijo de un buen sillón.

©

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