martes, 24 de marzo de 2020

LOS DIAS CONFINADOS

Quizá pierda la cuenta de los días,
de este enclaustro fatal y obligado,
del cristal mojado mientras llovía
de peceras con peces confinados.

Del potaje de “papas” con judías,
del libro que, por fin, me ha llegado,
de soñar contigo mientras dormías.
¡No nos quite este virus lo bailado!

Pero jamás, no, perderé la cuenta,
de coreografías en pijama
al ritmo vals de esta larga tormenta.

Las cifras ya no esconden el drama
de este amor con cruzada violenta.
La trinchera se convierte en tu cama.


©

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